NUESTRO COLEGIO
Terra Nova nació para formar personas asertivas, tolerantes, ubicadas, capaces de destacar en cualquier actividad que desempeñen en la vida.Consecuentemente, el Colegio centra su actividad en la formación de personas. Asume el imperativo de asentar firmes valores en el patrimonio individual de cada estudiante. La información y los estudios adquieren extensión, profundidad y dimensión trascendente sólo si los respalda una sólida formación personal.
LIBERTAD, RESPONSABILIDAD
En el Colegio el alumno conoce la libertad y la ejerce asumiendo la responsabilidad implícita. Una fuerte formación valórica le permite ejercer la libertad con coherencia ética. Sin la información y los estudios, la libertad se convierte en caos e ignorancia. No puede haber libertad sin compromiso con los valores que son el patrimonio del género humano. Así la responsabilidad resulta ser tan sólo otro aspecto de la libertad.
LIBERTAD, AUTORIDAD
En el Colegio la libertad no implica ausencia de autoridad. La autoridad asegura la calidad de la libertad, recibe un mandato de la comunidad que se ejerce para alcanzar nuestros compromisos. La autoridad se gana con la consecuencia. Es lo que enseñamos a nuestros alumnos. La autoridad se ejerce asumiendo que su primer deber es hacerse respetable por su consecuencia, su sentido de justicia y de cumplimiento. Este modelo de autoridad no tiene conflictos reales con la libertad. Nuestros alumnos aprenden a ejercer con calidad la posición de autoridad, siempre subordinada a su objetivo más grande: asegurar la libertad.
EL AMBITO HUMANO
Somos una comunidad de población escolar no numerosa para facilitar una eficiente entrega de los conocimientos y el desarrollo y cultivar las relaciones interpersonales entre alumnos, profesores y sus autoridades.
La disposición a escuchar – la "puerta abierta" – es condición indispensable para asegurar adecuados niveles de comunicación con niños y adolescentes, que sean capaces de pedir y exigir respuestas, que asuman la libertad sin miedo, con alegría, afrontando la responsabilidad de sus actos personal y socialmente. Coherentemente, todos los otros estamentos de la comunidad (apoderados, padres, profesores, etc.) están llamados a actuar con iguales niveles de compromiso.
EL COLEGIO TERRANOVA NO ES NEUTRAL
Asumimos un compromiso con el género humano, con la existencia de una comunidad de diversas naciones, culturas, razas, opcionespolíticas, religiosas o filosóficas y grados de desarrollo. Estamos convencidos que convergen hacia un mismo destino.Tenemos un compromiso activo con el sistema democrático, que garantiza el derecho de cada uno de los hombres a realizarse plenamente y a participar en la construcción de su propio porvenir, en un medio que asegure el ejercicio de la libertad responsable, que entiende y asume la existencia de iguales derechos en los otros individuos.
Estamos comprometidos con un desarrollo humano que persiga el despliegue completo del hombre, en toda su riqueza y en la complejidad de sus expresiones y de sus compromisos: individuo, miembro de una familia y de una colectividad, ciudadano y productor, inventor de técnicas y creador de sueños. Declaramos un alto nivel de compromiso con los Derechos Humanos; enseñamos a nuestros alumnos que moral, ética y políticamente no es aceptable su violación bajo ninguna circunstancia.
El Colegio Terranova reconoce a la familia como núcleo fundamental de la sociedad y generador de progreso humano; que el primer derecho a la formación valórica de los hijos recae en la familia y a este respecto el Colegio puede desempeñar un rol significativo en la medida que exista coherencia de valores. Consideramos que todo acto de violencia al interior de la familia o del Colegio ejerce un efecto pernicioso e inaceptable en la formación de niños y jóvenes. Para formar a este hombre completo, nos comprometemos con una educación que prepara para pensar, para elaborar un saber no definitivo, sino en constante evolución y alerta a los cambios.
Concebimos la educación como un continuo existencial, cuya persistencia se confunde con la vida misma. Para formar un hombre alerta a los cambios, nos comprometemos con un proceso educativo que prepare para pensar, para construir un saber, válido para un universo cultural en constante evolución.
|